Tengo que confesar, que es la primera vez que escribo en un blog, por lo menos como colaboradora, y esto se debe a la insistencia de una muy buena amiga, que, como yo, adora la cocina. Muchas gracias por animarme espero estar a la altura.
Y dado que en su primera incursión ha decidido hablar de Jamie Oliver, quisiera contaros uno de mis primeros contactos con la cocina.
Fue una ocasión, en que por casualidad vi uno de sus programas, me cautivó, consiguió que por primera vez le pusiese interés a una parte de la casa que hasta ese momento para mi no tenía mucho sentido: "la cocina".
Efectivamente, esa habitación de la casa que sirve para alimentarnos, y que muchas veces si no fuera por que vemos a nuestras madres trabajando en ella pensaríamos que no tiene utilidad.
Desde entonces cualquier cosa sobre cocina recibe toda mi atención. Ha acabado siendo una afición, que aunque no lo digan abiertamente, acaban sufriendo mis buenos amigos.
Remitiéndome a uno de los muchos libros que ha escrito, rescato para vosotros un fragmento que relata fielmente lo que a todos nos ha pasado alguna vez al iniciarnos en el bello arte culinario:
".....Cuando intentaba reproducir algunas de sus recetas en mi casa me encontraba con todo tipo de inconvenientes, como la falta de tiempo, de espacio o de utensilios imprescindibles......
.....Así que decidí despojar aquellas fantásticas recetas de todo lo que consideraba superfluo para adaptarlas a las estrecheces de mi cocina y a los ingredientes que pudiera guardar en el armario, la despensa, el frigorífico o el jardín..."
Genial!!! pensé al leerlo, por fin alguien entiende que es imposible tener 5000 accesorios y productos en la cocina.
Ánimo amigos, aficionaros a la cocina, es fácil y muy relajante. Esperamos poder contagiaros nuestro entusiasmo por este arte y manteneros informados de todo lo que suceda alrededor de este magnifico mundo.